Frases

''Si precisas una mano, recuerda que yo tengo dos''
San Agustín

sábado, 12 de abril de 2008

Extremos...


"No sabía que hacer... era como escuchar un chiste con final triste; no sabía si reir o llorar, si olvidar o seguir recordando... estaba prendida al pasado como amarrada al futuro y el presente no le importaba. Quizás no era cosa de elegir, simplemente era así, pero no quería... sería lo peor... tanto para esto?

El futuro le deparaba dos caminos muy distintos, el primero era tan difícil como el segundo; si elegía el primero perdía lo que le alegraba la vida la mayoría del tiempo, si se quedaba con el otro dejaba de tener lo que siempre fue suyo, de una u otra manera. Para algunos la tarea hubiese sido muy fácil, bastaba con decidir, para ella no porque esa decisión sería una de las más importantes, sino la más, de su vida.

Seguía ensimismada en sus pensamientos, aislada, como si no hubiese nadie, se había cerrado en si misma... la situación era un tanto complicada: por un lado la nostalgia de pensar que quizás era la última vez para ella y por el otro la alegría de que fuesen como fuesen, de que estuviesen ahí y ella también. Las lágrimas se agolpaban a sus ojos, sabía que no era momento para llorar pero no lo podía evitar, aún así no lo hizo, no ahora... sola, después.

De repente recordó una promesa... hace sólo algunas semanas había dado su palabra, le había prometido que trataría, que sabía que no era fácil pero que lo iba a intentar. Esa conversación le sirvió mucho, extrañaba eso... en fin, tenía que cumplir y si no era ahí, si no lo hacía en ese momento, nunca colocaría la primera piedra. Era hora... y lo hizo... por fin se sentía bien; borró el pasado, se olvidó del futuro y disfruto el presente".