
Tenía pensado publicar otra entrada... algo más... dramática, ya que fue escrita en un momento de verdadera distensión y ganas de no pensar en nada. Ahora con la cabeza fría puedo pensar más tranquilamente y que puedo decir, el viaje a Viña me hizo de lo mejor para olvidarme de todas las cosas malas que he pensado y atraído a mi vida la recién pasada semana.
''La puerta se cierra, las lágrimas brotan y todo vuelve a ser como antes: confusión y más confusión, ¿qué hacer con mi vida? máldita pregunta que necesita una bendita respuesta... ¿dónde está? ¿por qué no la encuentro? ¿qué es lo que quiero? ¡quiero saberlo!,
no quiero pensarlo más; me desgasto, la amargura llega, nada está bien, sólo quiero olvidar, eso y nada más: a dormir y a soñar con un nuevo comenzar... otro día, despierto y... no soñé nada. No importa, allá vamos''
Nunca pensé que tomar un bus me iba a alegrar tanto... si iba de lo más feliz. Nunca pensé que una nota iba a hacer que me llenara de amargura, rabia, llanto... pero no fue la nota; fue la acumulación de muchas cosas que sólo responden a una conclusión: no sé que es lo que quiero. Esa es la verdad.
''Salgo al patio... intento aclarar ideas, ese es el objetivo o al menos se supone. Miro el cielo; estrellas, luna, hermosas constelaciones: un camino armonioso que lleva a meditar. Camino; árboles majestuosos, naturaleza imponente, verde por doquier; todo hermoso, todo bien pero ¿qué hacer?, ¿decidir? Indecisa, insegura... dos málditos defectos que tengo que arreglar en algún momento pero ¿cómo?... Por bellas que sean las estrellas y la luna, la respuesta ya no está ahí. La respuesta está simplemente en mí: aunque no quiere aceptarlo ni reconocerlo ahí está, ¿cuándo la descubriré? ni siquiera eso sé... a casa''
Un día y fuí feliz. Un momento y el día se fue a la cresta. ¡No! Lo siento, ni nada ni nadie me va a amargar nunca más el día, si alguien me lo amarga esa persona seré exclusivamente yo; no es justo que otro ente humano destruya lo que me costó realizar, aunque sea simbólicamente, aunque sólo exista en mi; en mi cabeza y en mi corazón. Nunca más toleraré eso; aunque mi vida aún no esté lista para el equilibrio, si lo está para la plenitud de mi ser.
''Y de estrella en estrella decidí que no quería ser más nebulosa sino ser la homóloga de Orión; de una explosión fugaz y silenciosa nació así, una nueva estrella; más grande, más luminosa y que comenzaría a notarse de a poco, a brillar cada vez más y a nunca opacarse ella ni opacar a las demás estrellas. Y quise ser más especial aún y situarme junto a la Luna; mi gran consejera, mi confidente más fiel, noble y siempre presente. Comenzaba un nuevo espectáculo para los hombres... y cosas hermosas estaban por pasar...''

Y así es como termino el día... con una nueva forma de pensar y una nueva filosofía de vida: hay que intentar ser feliz de cualquier manera, dónde sea, cómo sea, con quién sea y no dejar que el discurso de otros opaque esa búsqueda de la felicidad.
