Ayer fue un día triste y feliz, yo sé que te dabas cuenta de lo que pasaba y estoy totalmente segura de que estas en un lugar mejor. En ti aprendí a conocer a un amigo, a un compañero, a un miembro más de la familia; fuiste, eres y serás el mejor de todos. Puedes estar seguro de que no será lo mismo sin ti, todos lloramos tu partida, pero sin embargo algunas lágrimas eran de alegría; te fuiste parar no volver físicamente pero lo hiciste también para cuidarnos con aquel noble espíritu que siempre te caracterizó.Ya no sé que voy a buscar cuando venga llegando a casa, no tengo certeza de lo que miraré cuando camine de vuelta, pero sin duda no estarán aquellos marrones asombrosos que me seguían donde fuera, no acariciaré más aquel bello pelaje y no sentiré nunca más ese ladrido cuando sabías, antes que cualquiera, que llegaba a mi hogar... tu presencia está en todas partes, en cada recuerdo y en cada rincón que me rodea; te llevaste un pedacito de cada uno de los corazones que la habitan: Mirsa, Fernando, Sebastián y Carla, nunca dudes que lo que sentíamos por ti era el amor más puro y agradecido que existe: gracias por existir.
Fueron 13 años de compañía... aún recuerdo cuando mi papá llevo una bolita pequeñita a casa; tenía 5 años cuando conocí a un cachorrito precioso y juguetón, a mi segundo pastor alemán que me acompañaría en cada momento que seguía de mi vida.
No hablo de ti como una cosa, como una simple mascota porque nunca lo fuiste; eres uno más... el mejor, tu vida fue para nosotros y no sabes cuanto eso significa para mi. Si lloro es porque te extraño, por la tristeza que es perder a un miembro de la familia. Si lloro es porque me alegro de haberte conocido y me hace total y completamente feliz que no sufriste y que te encuentras mejor.
Terry... mi querido Terry, te quise ayer, te quiero hoy, mañana y por siempre.
Nunca te olvidaré.

0 comentarios:
Publicar un comentario